Notas desde el Sur
Punta Arenas, 8 Noviembre 2008 - Mañana
Texto: Chus Lago
Suena el teléfono: es Felicia, uno de mis contactos en la agencia.
.- “Chus, la pista de Patriot Hills ya no tiene nieve sobre el hielo. El viento sopla en este momento entre 30 y 40 nudos, en descenso. Pero hoy no se puede volar. La nueva comunicación será mañana a las 9 de la mañana. Prepárate, porque mañana puede ser el gran día”.
Intercambiamos gritos de júbilo.
Punta Arenas, 7 Noviembre 2008 - Noche
Es noche. Escribo. La llama de la vela asoma a duras penas los ojos por el cráter de cera. Suena Bruce Springsteen (Streets of Philadelphia).
Por el suelo un mapa. La lista con las coordenadas, la brújula, la rosa de los vientos, mis fantasmas.
No es casualidad, pienso, que esta habitación haya sido la misma que ocupé a mi regreso de la Ántartida en 2005. Los círculos que uno emprende en la vida debería cerrarlos siempre.
Punta Arenas, 7 Noviembre 2008 - Tarde
Texto: Chus Lago
Echo de menos a Franky. Los de la agencia ALE han venido a las cuatro y media de la tarde. Se han puesto a pesar el equipaje a la puerta del hotel para trasladarlo después al aeropuerto; tres cajas con comida, dos petates, los esquíes y a Franky.
El viento sigue soplando en Patriot Hills. No volaremos mañana como estaba previsto en principio. Salgo a correr.
Emprendo el camino de siempre. Un obrero que asoma la cabeza desde una alcantarilla en el suelo me silba al pasar. Voy dirección este por la orilla del mar. Hoy han puesto una isla nueva, la isla Dawson completamente nevada, aprovechando que las nunbes estan mas altas. Corro al trote por el nuevo paseo que están construyendo. Más obreros que silban. Un perro le echa carreras a los coches. Uno que hace series, pienso. Donde el paseo se interrumpe continúo sobre la tierra removida por las palas a saltos sobre los charcos y por la arena.
Hace viento, siempre. Me encanta este lugar.
Punta Arenas, 6 Noviembre 2008
Texto: Chus Lago
Así, apoyado a lo largo de la pared, bien mirado, mi trineo es clavadito al difunto de Frankenstein. Sobre la cama de al lado se amontonan petates, cajas con comida y todo un arsenal de aparatos electrónicos por duplicado o triplicado: gps,
teléfonos, vídeos, cámaras, baterías, cargadores de baterías, cables de cargadores de baterías, brújulas, mapas…Sobre la mesita de la televisión hemos puesto una báscula y el ordenador de Naranjo. La tele, debajo de la mesa, y nos hemos pasado dos días pesando, otra vez, cada cosa que me llevaré conmigo a la Antártida, hasta las bolsas de plástico. Los enchufes de la habitación están todos ocupados recargando baterías. En la bañera, la colada esperando…mejor momento. Los correos electronicos van “al tiro“, como dicen aquí, que si reenviame estos datos, que si confirmame lo otro. Por fin está todo listo, salvo mínimos detalles.
Punta Arenas, 5 Noviembre 2008
Texto: Chus Lago
El Chaitén es el volcán de toda la vida, el que pintamos de niños, con su fumarola algodonosa elevándose pesadamente sobre un cono nevado.
Pero mi volcán dice Gabriel mientras conduce el taxi no es el mejor. El volcán más perfecto del mundo es el Osorno, situado en la 10ª región. No es el más perfecto. Es el más bello. Rodeado por las montañas blanco azuladas de los Andes, parecía tener los ojos abiertos, pensar, juraría que me guiñó el ojo el día que lo sobrevolabamos en Puerto Montt.
Gabriel es el conductor habitual de Antonio, el cámara de Canal +, desde nuestra llegada a Punta Arenas. Se conoce la ciudad por dentro, por arriba y por abajo, desde el mar hasta la Patagonia Argentina o más. Lo hemos contratado para que nos lleve a las pingüineras de Otway.
.- “El cementerio” - dice y miramos fuera. - “Antes de que el muro de cierre fuera construído, la gente lo atravesaba como si fuera un parque más”- Risas.
.- “¿Porque los tejados son de colores?” - pregunto.
.- “Eso tiene una explicacion, Señorita” - contesta y Antonio se gira para escuchar atentamente. - “Hace mucho tiempo…” - (no precisó cuánto) - “una mujer se quejaba a su marido porque la lluvia arrastraba el óxido del tejado y este le manchaba la ropa que estaba colgada en el tendal”.
La solución llegó del mar, desde los barcos fondeados en el puerto cuyos cascos de hierro, de vivos colores, estaban tratados con pintura antióxido.
.- “La tripulacion de uno de los barcos se brindó a lijar, limpiar y pintarle el tejado con dicha pintura”.
Y así, poco a poco, la chapa ondulada de todos tejados de Punta Arenas se fue contagiando hasta convirtirse en un mosaico de cuadraditos de colores.
.- “La Isla Magdalena.” - señala al mar aprovechando que pasamos frente a él. Miramos.
.- “Ahí vive una colonia de 220.000 pinguinos”.
.- “O0H” - exclamamos a coro como críos, sorprendidos porque la colonia hacia la que nosotros nos dirigimos, es bastante más modesta.
No sé como de “Magdalena” pasó a darnos la siguiente receta :350 gramos de ajo triturado y 350 cc de aguardiente que deben dejarse macerar 15 días, pasados los cuales había que filtrar el brebaje con una fina seda hasta obtener el definitivo extracto que debía beberse en tomas diarias durante varios días. “Regula el metabolismo, el colesterol” concluye. Tomamos nota, el viajar es lo que tiene… se aprende.
.- “El tiempo es bueno, afirma, no sabemos qué pensar porque llueve a mares. Cuando salimos del hotel incluso nevaba un poco, como a besitos.
Y del cambio climatico pasamos a hablar de los ñandús y de ahí a la Isla de Riesgo.
Ante nosotros el Fiordo de Otway, donde las aguas del Estrecho de Magallanes dan salida al Pacífico.
.- “Miren todas esas piedras” - Miramos.
El paisaje patagónico es llano, verde, con ärboles hechos un nudo como una broma del viento. Y sí, había muchas piedras redondas igual que ovejitas comiendo hierba.
.- “¿Saben de dónde vinieron? - Silencio. Ahí nos pilló.
.- “LLegaron envueltas en el hielo desde la Isla de Riesgo. Cruzaron el fiordo traídas por el viento y las corrientes”.
Me encanta Gabriel, cuenta unas cosas…
Entramos en el parque, Gabriel estaciona y, al salir, corremos a abrigarnos a conciencia, no como para la Antártida, pero ahí le anda.
Un sendero de madera discurre a ras de suelo para conducirte hasta el observatorio de aves cerca de la playa. La tierra está cubierta por un musgo recio, prieto, duro, la mano no se moja ni se hunde en él cuando lo tocas.
Cuatro pares de ojos más uno (ahora lo explico) nos asomamos a la vez entre los tablones del observatorio: los dos ojos de Jose Lores, un fotógrafo de Vigo que casualmente está por aquí de vacaciones, los dos ojos de Des, su amigo de Londres, los de Gabriel, los mios y uno: el del objetivo de la cámara de Antonio.
Saben que estamos aquí, miran de reojo.
.- “Los más jovencitos, tienen como un collar grisáceo. El de los adultos es completamente negro”. - nos cuenta Gabriel mientras ayuda a Antonio con el trípode.
.- “Ahorita están empollando los huevos. Llegaron en Septiembre desde el sur.”
Paseamos para ver sus madrigueras. Por aquí y por allá los agujeros del suelo esconden huevos de pinguinos en plena gestación.
Punta Arenas, 4 Noviembre 2008
Texto: Chus Lago
Es noche, escribo, enciendo una vela, me tomo un café.
Al piano, Nina Simone.
En la primera línea del recuerdo : la inquietante visión del desierto polar, que no sabría definir si era bella o monstruosa, pero me había retado.
Todavía me impresiona regresar a ese instante en el que levanto la vista del suelo y fijo la mirada por encima de las montañas, en el suelo helado e inabarcable del desierto y me pregunto a mi misma cuánta soledad cabría allí dentro, cuánto de una misma habría que dar. Y sé que este viaje empezó, en realidad, en ese mismo momento, cuatro años atrás.
Bailo y con los ojos cerrados repaso cordilleras, aeropuertos, viajo en flashes por toda la tierra, huelo países y nieves.
Atrás han quedado travesías por lagos en Suecia, Finlandia, Groenlandia, entrenos en casa, y una lista interminable de preguntas para las que no hay una sola o definitiva respuesta.
Volaremos pronto, cuando el viento quiera. El Ilyushin aguarda en el aeropuerto orden de partir y, mientras tanto, siempre hay cosas que hacer, mejorar, comprobar…
Mi ventana da al patio de luces. Llueve
Leona Lewis canta “Better in time” para mi sola y yo…bailo.

